Duda razonable

Javier Duarte en el reino de los cielos

Javier Duarte, el aún gobernador de Veracruz, anda pidiendo ayuda al más allá.

El multiacusado gobernador, despreciado por su Presidente, desdeñado por su partido, se fue a abrazar a la Iglesia, a ver si ahí lo salvan.

La foto es escalofriante. Duarte, en un colegio católico, el Instituto Rougier, rodeado de jerarcas de todas las Iglesias vestidos a la usanza del siglo XIX, encabezó la ceremonia de promulgación de la reforma al Artículo 4° de la llamada “Ley de Vida”, donde “se protege la vida desde su concepción”.

Paréntesis. Ese colegio es donde estudiaba Daphne, la mujer violada por Los Porky’s, protegidos durante meses por la fiscalía y el gobierno veracruzano. Hay que tener cara, diría mi abuela.

“Hoy promulgamos esta ley, y lo hacemos con el voto de la mayoría calificada del Congreso del estado, conformado por la representación política de diversos partidos, a través de sus grupos parlamentarios que aprobaron la reforma; asimismo, con el respaldo de 137 ayuntamientos, sobre todo con el consenso de millones de veracruzanas y veracruzanos que hoy atestiguan con entusiasmo y esperanza la incorporación a nuestra legislación del derecho a la vida”, dijo el gobernador.

También expuso que era un día histórico.

Y abundó, supongo mientras los clérigos celebraban, que más allá de la separación entre el Estado y las Iglesias “esto no impide que Iglesias y Estado coincidan en iniciativas que tienen como sentido fundamental la búsqueda de una mejor sociedad, más justa e igualitaria ante la ley. Coincidimos, hoy, en el derecho a la vida, coincidimos en que ésta es una decisión positiva para nuestra sociedad, coincidimos en que la unidad en el diálogo y con respeto institucional podemos construir una mejor sociedad”.

Y entonces, las Iglesias abrazaron a Duarte, y Duarte las abrazó a ellas, y supongo le dieron el perdón y él, agradecido, les dio su ley.

Ayer, con mi compañera Azucena Uresti, Hugo Valdemar, de la arquidiócesis, señaló que no hay espacio para los homosexuales en el reino de los cielos. Para el gobernador Duarte, sí.

Así la cosas en el paraíso.

Twitter: @puigcarlos