Duda razonable

Fiscal Olea, seamos serios

El domingo en la noche un grupo armado organizó dos ataques al lugar donde se concentran las fuerzas federales enviadas para proveer de seguridad al puerto de Acapulco. Balaceras, pánico, un muerto.

Ayer, Xavier Olea, fiscal de Guerrero, dijo —cito la nota de MILENIO— que "la seguridad en Acapulco está controlada y las redes sociales exageraron la situación que se vivió el domingo, cuando dos ataques a agentes de la Policía Federal desataron balaceras". Las "redes sociales han magnificado todo lo que realmente pasó", dijo en entrevista con Adela Micha para Imagen Radio. "Acapulco está tranquilo, sí entró una psicosis, pero yo acabo de salir a la Costera y está todo mundo trabajando. Yo se lo achaco a las redes sociales", dijo, "se magnificó todo esto, realmente sí fue una balacera, pero no hay ningún herido de la sociedad civil, nada más un policía de la Gendarmería".

Uno no puede culpar tales declaraciones en inexperiencia o ignorancia. Olea es un muy experimentado y reconocidísimo abogado. No es nuevo, pues.

En Guerrero han sucedido en los últimos 12 meses, según los datos de Lantia, que sigue desde hace lustros las ejecuciones en todo el país, el doble de homicidios relacionados con el crimen organizado que el estado que está en segundo lugar, Michoacán. El doble.

Tan solo el mes pasado en Acapulco, el municipio más violento del país, hubo 74 ejecuciones, 16 por ciento más que en febrero. Esas son más del doble de las que hubo en Ciudad Juárez. Cuatro veces más de las de Iguala, que por cierto, también está en el estado del que Olea es fiscal.

En octubre del año pasado, cuando el gobernador Héctor Astudillo tomó posesión, hubo 39 ejecuciones en Acapulco contra las 79 de marzo. En Guerrero pasaron de 106 a 140.

Algunas preguntas para don Xavier:

¿La culpa es de las redes? ¿En serio? ¿Exageraciones? ¿Acapulco está tranquilo? ¿Todo mundo está trabajando? ¿Si solo hay un policía herido, no pasa nada? ¿Psicosis?

Frente a la crisis de violencia en Guerrero, la guerra entre cárteles, los más de dos homicidios diarios en el puerto, lo menos que se podría pedir es seriedad.

Si todo son las redes, supongo que cerrándolas todo se arregla. ¿O no?

Pobre Acapulco. Pobre Guerrero.


Twitter: @puigcarlos