Duda razonable

Duarte, Peña, Yunes y la venganza como política

Venganza no es justicia.

Javier Duarte merece que se le aplique la justicia. Y por todos los indicios que tenemos no saldría bien librado ni libre en muchos años.

El espectáculo que veremos en los próximos meses, me temo, será el de la venganza. Creo además que por ser un acto de venganza, puede tener chance de salir mejor librado. O menos peor.

En enero de 2012. Sí. En enero de 2012 policías federales aseguraron en el aeropuerto de Toluca 25 millones de pesos en efectivo transportados en un avión del gobierno de Veracruz. Fueron detenidas dos personas que transportaban los billetes dentro de una maleta y una mochila. El gobierno de Duarte dio una serie de explicaciones raras e inverosímiles. Nada pasó. No hubo justicia.

En 2013 conocimos un video en el que el secretario de Finanzas del estado instruía sobre cómo desviar recursos de la Secretaría de Desarrollo Social para beneficiar a candidatos del PRI. Nada pasó. No hubo justicia.

Cuando se acumulaban los desaparecidos y los muertos, frente al reclamo de una mujer, Duarte sonrió, como quien se mofa. Nada pasó. En Veracruz se robaban Frutsis y Pingüinos.

Cuando Dafne denunció que la habían violado Los Porkys, ni él ni su fiscalía hicieron nada por más de un año. No hubo justicia. Cuando cinco jóvenes desaparecieron en Tierra Blanca, con la intervención de policías estatales, nada pasó.

Hace poco, el auditor superior de la Federación señaló que 90 por ciento de los señalamientos de la ASF no había sido solventado por Veracruz. Nada sucedió. Solo entre 2011 y 2014 sumaron 35 mil millones de pesos.

Cuando no le dio su presupuesto a la Universidad Veracruzana, nada sucedió.

Este año, Animal Político descubrió el esquema de empresas fantasma. ¿Qué ha sucedido? Varios boletines de prensa del SAT.

Javier Duarte es un bribón, un timador. Pero lo sabíamos, al menos desde 2012. La justicia nunca se ocupó de él.

Hace unos meses se volvió un buen objetivo para la ventaja política. Está bien visto madrearse a Duarte. El PRI, su creador, su padrino, su protector, ha encontrado redituable ahora hundirlo. Un poco tarde, ¿no? Sobre todo, para los veracruzanos.

Porque ni en el PRI ni en el gobierno saben mucho de justicia.

Lo de ahora es venganza. Así saldrá la cosa.

Twitter: @puigcarlos