Duda razonable

"Dreamers": olvidados por México, amenazados por Trump

Les hemos llamado Dreamers. Son estos jóvenes que se fueron muy chicos de México rumbo a Estados Unidos, todos sin papeles, y han hecho su vida allá.

Han estudiado la primaria, la secundaria y la preparatoria. Cuando llegan a la universidad caen en la cuenta de que su estatus migratorio no les permite acceder a becas o financiamientos suficientes. Tampoco tienen permiso para trabajar.

Desde hace algunos años, gracias a decretos presidenciales estadunidenses, tienen permiso temporal renovable para estar en Estados Unidos y, entre otras cosas, trabajar. Las acciones ejecutivas han sido llevadas a la Corte por grupos antiinmigrantes y Donald Trump ha prometido derogarlas.

Gracias a un programa del Centro de Liderazgo Latino, el Instituto de Mexicanos en el Exterior y el Colegio de México, 10 de ellos han pasado unas semanas en México. Ayer hablé en MILENIO Televisión con Emma Paulina Chalott Barrón, Giovanni Yuren Rosas Escobedo y Paúl Trinidad Quiñonez Figueroa. Dos de ellos están en la Universidad en Texas. Otro ya se graduó en Washington y trabaja en el Congreso Estatal de aquel estado.

Viven en la incertidumbre. Según la votación de noviembre, podrían, en enero, perder el trabajo, dejar la universidad.

Por primera vez en muchos años han vuelto al país donde nacieron. Algunos fragmentos del En15.

“He visto que México tiene muchas caras y que no nada más es un México. Hemos visto un México muy privilegiado, hemos visto un México en el que el taquero nos dice que las cosas no están funcionando. Entonces, de chiquita yo nada más me acordaba de mi niñez feliz y decía por qué nos fuimos, yo no me acordaba tanto de eso. Entonces al regresar veo que la situación es muy diferente para muchas personas, y también hemos tenido la oportunidad de reunirnos con líderes jóvenes que también luchan por sus comunidades, como nosotros allá en Estados Unidos. México es hermoso, es bellísimo, pero México duele mucho, porque hemos visto muchas cosas que necesitan ser arregladas.

“Son muchos sentimientos encontrados. Sí se siente como que México se olvidó de mí o México me falló, por eso me fui. Nuestros padres, nuestros tíos, la gente se fue, se fue porque México les falló. Entonces el estar allá, el desconecte entre la comunidad y el país es demasiado grande, no se siente, no se escucha al país”.

Twitter: @puigcarlos