Duda razonable

Acá, reflexionando sobre el lodo y el 'cash'

Dice la ley que en estos días tenemos que reflexionar. Nuestras leyes todo lo mandan con precisión. A esta hora usted reflexiona.

Lo primero que reflexiono es que nuestras elecciones tienen que ver solo con el dinero. Todo es dinero.

La corrupción estructural, cemento que sostiene al sistema político, ha hecho que llegar a un puesto sea sinónimo de hacerse rico. Rico en serio. Las absurdas reglas electorales que nos hemos puesto hacen que los topes de gasto de campaña no tengan absolutamente nada que ver con la realidad. Así que los candidatos a gobernadores pasan meses recogiendo dinero para después gastarlo a manos llenas. Todo ese dinero crea compromisos pagaderos a la hora de llegar al poder. Los partidos, por su parte, necesitan dinero para movilizar y después para cuidar casillas. En este país nadie se moviliza ni cuida una casilla si no es por una lanita.

Luis Carlos Ugalde, de Integralia, ha hecho un muy buen documento de cómo se eleva el efectivo circulante en cada ciclo electoral. Efectivo que el INE no ve.

Luego reflexiono sobre lo que ha pasado con estas elecciones con redes sociales efervescentes y el descontrol de los medios —y aquí incluyo a todos, incluido en el que trabajo, cada uno con sus enormes matices y diferencias—.

Las campañas han utilizado, desde el anonimato, las redes para a veces difundir información negativa de sus adversarios, pero en la mayoría de las ocasiones para calumniar a otros candidatos. No me asusta, son los tiempos. Pero nada de eso crecería si muchos medios no lo tomaran y reprodujeran. Sin verificación, sin contexto, sin advertencia, sin filtro. Es decir, abandonado el trabajo periodístico.

Cada grabación telefónica en YouTube, cada engargolado anónimo que llegó a alguna redacción. Cada falso mensaje de Anonymus de repente se convertía en nota, se amplificó, en la mayoría de los casos, así como venía.

No sé si todo eso que se publicó es cierto. Pero publicarlo así es propaganda, no periodismo. Los medios no son las redes, aunque así lo hicimos parecer.

Esa debería ser una reflexión colectiva, entre los que nos dedicamos a esto, que dure mucho más que este par de días. Creo que nuestras audiencias lo agradecerían.

Twitter: @puigcarlos