Duda razonable

La Corte no quiere un país de pachecos

Me auxilio de los datos de la doctora Catalina Pérez Correa resumidos en un texto en Horizontal.mx para esta Duda razonable.

Cito: “Hoy la mariguana es la sustancia ilícita más consumida en México y su consumo, especialmente en hombres, ha aumentado, a pesar de la política de prohibición actual. Según datos de la Procuraduría General de la República (PGR), entre 2006 y 2014 fueron detenidas 453,069 personas en el ámbito federal por delitos contra la salud. De estos, 175,993 fueron detenidos por posesión (en sus diversas modalidades) y 156,189 por consumo (a pesar de que el consumo no es un delito). En 2014 hubo 4,856 personas detenidas por consumo y 4,019 por posesión, lo que representa el 65% del total de las detenciones por drogas en el fuero federal”.

Acudo en nuestra Tribuna MILENIO a los doctores Jesús Ramírez-Bermúdez y Camilo de la Fuente-Sandoval, del Instituto de Neurología: “Es válido preguntarse si la criminalización del consumo previene realmente los daños a la salud que pretende combatir. La organización Global Commission on Drugs ha recomendado ‘reemplazar la criminalización y el castigo de las personas que usan drogas por la oferta de servicios de salud y tratamiento para aquellos que los necesitan’. Esta organización sostiene que ‘las iniciativas de descriminalización no dan como resultado aumentos significativos del uso de drogas’”.

De la tribuna también, Jorge Hernández Tinajero: “El ministro Zaldívar lo que ofrece es, al final, una sola cosa: no tener que volverse delincuente por el hecho de ejercer esa autonomía, y propone una vía razonable —y acorde con los tratados internacionales de drogas— en relación con la planta de la cannabis: que ellos mismos la puedan cultivar, siempre y cuando el cultivo no llegue al mercado o a ningún circuito comercial. Algo que, por otro lado, es de gran importancia para la salud pública, ya que en los hechos se impide que grandes compañías, motivadas únicamente por el lucro, ingresen al mercado de la cannabis. Además, deja intacta la obligación del Estado de impedir que alguien lucre con la planta. Es decir que aquellos que vendan en el mercado abierto, seguirán siendo considerados delincuentes”.

De eso se trata la discusión que arranca hoy.

Ni de El Chapo, ni del apocalipsis, ni un mundo de pachecos. Sino de los derechos y el tipo de sociedad que queremos ser en las próximas décadas. Nada más. Nada menos.


Twitter: @puigcarlos