Duda razonable

"El Chicharito", Plascencia y la maldición de la oportunidad perdida

Había tenido muy buena suerte Javier El Chicharito Hernández. Después de un arranque espectacular en la liga inglesa con el Manchester United, el retiro del técnico que lo llevó, la baja generalizada del equipo inglés y la natural imposibilidad de mantener el ritmo que había demostrado recién llegado, el delantero mexicano andaba de capa caída. No jugaba, cuando jugaba no anotaba, ni en la selección de El Piojo aparecía.

Cosas del futbol: la lesión de un canterano, el viejo rechazo de la grada del Real Madrid a un Karin Benzema y el tino de mercadotecnia del presidente del club llevaron a Hernández al Real Madrid. En la joven temporada ha jugado algunos minutos, ha anotado dos goles, uno de ellos espectacular, en un partido ya decidido. La grada del Bernabeu comenzó a pedirlo en contra del francés.

Ayer, en un partido inexplicablemente complicado para el Madrid contra un equipo debutante en la Champions, El Chicharito tuvo una oportunidad, evidente, enorme, para dar tranquilidad y el triunfo al equipo cuando sufría. Hizo un oso. Salió de la cancha, Benzema entró y metió el gol del triunfo. Todo mal para El Chicharito. “El mexicano echó todo su trabajo por tierra al fallar una ocasión clarísima bajo palos, de las que cuesta reponerse”, decía ayer el diario AS, algo así como el Granma del madridismo. Le costará frente a la grada, frente a sus compañeros, frente a su entrenador.

Ayer, viendo al Chicharito fallar, pensé en Raúl Plascencia.

Después de años de no dar de qué hablar, de una administración más bien gris, de ser más bien complaciente con el Ejército, se le apareció una oportunidad única: 22 muertos en un enfrentamiento con el Ejército que solo reportó una baja. Ni mandado a hacer para, a unos meses de la elección de Presidente, intervenir, investigar, solucionar, recomendar.

La CNDH de Plascencia tropezó, omitió, se tardó… Primero dijo que no investigaría de oficio, después resulta que sí. Cuando lo hizo, el mismo presidente del órgano dijo que “todo” apuntaba a que la versión del Ejército era la correcta. Al cumplirse dos meses y medio del hecho se dio seis semanas para emitir una recomendación.

En medio de tal titubeo, llegó la PGR, trabajó con el Ejército y anunció lo que anunció hace dos días.

Creo que Plascencia se irá a la banca, como Chicharito.

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