Duda razonable

¿Está Castillo durmiendo con el enemigo?

La semana pasada terminó con el primer tropiezo del gobierno federal con relación a la nueva estrategia michoacana. A muchos kilómetros de Tierra Caliente, en Mérida, el procurador de la República dijo que el cártel de Jalisco le había dado armas a las autodefensas.

No gustó nada en Bucareli y en Morelia lo dicho por Murillo y obligaron a la PGR a una tardía “precisión”

“El procurador Murillo Karam respondió que cuenta con evidencias de solo dos de ellos quienes fueron detenidos y consignados en marzo del 2013 en razón de contar con órdenes de aprehensión previas y una imputación directa, son quienes están siendo procesados y reiteró que sólo en esos dos casos cuenta con evidencia, sin que a la fecha se haya emitido sentencia definitiva por parte del juez en la que se haya pronunciado al respecto”.

La precisión no parece haber satisfecho del todo al comisionado Alfredo Castillo, que a la mañana siguiente le dijo a Ciro Gómez Leyva que “el caso referido por el procurador Murillo evidencia la realidad de lo que estamos conscientes desde que pusimos en marcha la estrategia: no estamos hablando de un conflicto tradicional, donde tengamos a unas personas de un color y otras de otro. Sabemos que los criminales intentan mimetizarse creando confusión”.

Se sabe que hace tiempo Murillo Karam y Castillo están muy lejos de ser amigos, pero mal haríamos en achacar solo a eso el zipizape.

El gobierno, con prisa, está hoy legalizando, patrullando, negociando con un grupo, varios grupos, que conoce poco. No sabe con certeza de dónde vienen, qué quieren y hasta dónde puede confiar en ellos. Sabemos, eso sí, que en la cuenta de algunos hay por lo menos un par de muertes de presuntos templarios. En otros países estos procesos vienen acompañados de herramientas legales que ayudan a controlar a estos nuevos invitados a la institucionalidad. Desde algún tipo amnistía hasta tiempo de prisión para quienes cometieron delitos graves. Algún instrumento que no premie sin nada a cambio a quienes tomaron las armas —y las calles y las carreteras— ilegalmente.

Más que molestarse, en el gobierno deberían reconocer en las declaraciones del procurador Murillo una advertencia a tiempo de los peligros que implica abrir la puerta a tanto desconocido que va empuñando AK-47.

dudarazonable@milenio.com

Twitter: @puigcarlos