Duda razonable

Angie, Tanhuato, Narvarte y los que sigan /II

En agosto de 2010, en el Bar Bengala de la colonia Condesa fue asesinado a tiros el abogado Óscar Paredes. La ejecución llenó las páginas de los diarios y noticiarios radiofónicos. Hace un año, en el curso de otra investigación, pregunté en la Procuraduría capitalina sobre aquel expediente. En él están las diligencias de aquel día, declaraciones de los que estaban en el bar, hasta un retrato hablado. No había una sola diligencia posterior. Ni una. Nadie nunca investigó nada.

El caso de Paredes es la norma.

Decía ayer aquí que el embudo está en las policías de investigación o ministeriales. Son muy pocos, mal capacitados, sin recursos. Y que esto es peligrosísimo para la implementación del nuevo sistema de justicia penal.

Angélica López fue encarcelada en Nayarit por presuntamente transportar droga desde Bogotá. Llega al aeropuerto, la meten a un cuartito, la arrestan, y para Nayarit. En sus entrevistas y las de su padre han dicho que en siete meses el gobierno no había presentado pruebas. Otra vez, es la norma. Encarcela y luego averigua, o nunca averigües y veremos qué pasa frente al juez.

Insisto: es un problema estructural, no de voluntades. Por décadas fueron la flagrancia y la confesión los “métodos” de combate al delito, los inexpugnables expedientes armados por MP las biblias de los jueces y las sentencias condenatorias lo normal.

En el caso Narvarte tenemos un detenido, como todo detenido mexicano, confeso, pero a medias, porque él dice no haber asesinado a nadie. Todo el expediente filtrado a la prensa. Y los asesinos… pues quién sabe.

Termino con Tanhuato. Han pasado 83 días de los hechos. Los cuerpos de los fallecidos están enterrados. Los policías involucrados localizables. Armas, casquillos y rancho disponible desde entonces. ¿No se han terminado las diligencias básicas y peritajes, según dijo hace días la Procuraduría michoacana? ¿Por qué si ahora argumentan la presencia de federales para turnar a PGR no lo hicieron antes? Después de la revelación de Carlos Loret, han hablado con nombre y apellido Tomás Zerón diciendo que todo lo tiene Michoacán y Enrique Galindo diciendo que en las necropsias no se menciona tatuaje de pólvora, lo que no implica que no haya ejecución extrajudicial.

Ochenta y tres días después. Así nuestras investigaciones.

¿Nuevo sistema de justicia penal? Tiemblo.

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Twitter: @puigcarlos