Los caminos no vistos

Los poetas del secreto

Hay una creencia mesiánica relativa a que de entre las masas saldrá aquél que salvará al pueblo de todas las vicisitudes, pero para que esto suceda es necesarísimo que haya una “masa crítica” como caldo de cultivo para que este mesías aparezca.

Junto a ella hay otra hipótesis, que Madame Blavastky relacionaba con el grupo de Mahatmas, seres espiritualmente evolucionados que transmiten sus conocimientos a personas elegidas por ellos, con el fin de que ayuden a la humanidad en su desarrollo.

Ambas hipótesis derivadas de la teosofía o del esoterismo anuncian un futuro feliz para quienes creen en ellas.

Muchos esperan que esto ocurra en algún momento de la historia, en todos los campos del saber humano. La literatura no es campo aparte, y hay quienes hoy trabajan aglutinando en grupos distintos a todo tipo de escritores, para que a través de esa actividad acelerada se genere el nacimiento de ese gran poeta que le dará un vuelco a todo lo escrito hasta ahora  y abrirá las puertas para que la inspiración vuelva a ser la fuente en la que abreven todos los que tienen el don de la poesía.

El desarrollo por la aceleración de la actividad, para que haya un salto cualitativo en la literatura.

Calidad, no cantidad.

Todos trabajan guiados por una fuerza extraña para lograr este fin que muchos ignoran, pero que reaccionan frente lo que hacen los otros. Y lo hacen, aunque no lo saben.

Frente a estas hipótesis mesiánicas está la hipótesis nihilista, la que anuncia que el arte es el arte del aquí y ahora, el de las intervenciones, el de los ready-made, de los happenings, el arte conceptual y todo lo ue se hace de Duchamp y de Warhol para acá.

Y una tercera, a la que llamaré la de los Poetas del Secreto.

Hay quienes creen que detrás de todo este mundo del espectáculo, detrás de todo esto que no es más que imagen, impresión, incluso impronta, en el sentido que le dan los etólogos a este término, hay un grupo de escritores que trabajan a escondidas, sin buscar la fama ni el elogio, y ni siquiera quieren publicar, pero que tienen un conocimiento secreto, que es el que les da la energía, la visión profunda de las cosas; por eso los llamo Poetas del Secreto.

El punto es si este grupo de escritores –poetas sobre todo– tienen alguna idea de un fin social, pues la poesía tiene un fin social, no en el sentido sociológico o psicológico, sino de desarrollo evolutivo.