Los caminos no vistos

¿Racionalismo poético?

Había dos tipos de conocimiento: el intuitivo y el racional. El de la mano izquierda y el de la mano derecha, aunque por los modos de control social dominara la segunda.

Ser izquierdo es una excepción; nuestro mundo es de derechos, aunque la zurdera puede explicarse a partir de la división hemisférica del cerebro.

En política, históricamente puede observarse que la izquierda es la que lucha contra lo establecido, la parte revolucionaria de la sociedad

Sin embargo, desde que los ideólogos de las clases dominantes –los Señores del Poder– sacaron del uso corriente el concepto de ideología, desapareció la división entre estos dos elementos.

Sin izquierda ni derecha todo el espectro social se hizo neutro, una capa gris de smog que poluciona todo, lo penetra como la humedad, lo carcome y destruye

Si bien es cierto que en El laberinto de la soledad, Paz destacaba que los mexicanos somos desconocidos de nosotros mismos, sin identidad, la derrota de la URSS por Estados Unidos fue la clave para perder esos límites y caer en un espacio de descomposición al que ahora llaman "Pérdida del tejido social", "Pérdida de valores", en el que todo es posible porque nada está definido.

Es este estado de indefinición el ácido que se ha volcado sobre el tejido social.

Esa indefinición es lo que llaman libertad, la cual intentan sostener con la Cultura de la legalidad.

Sin ideología no hay visión del mundo que sea el cimiento para establecer las estrategias de los cambios sociales necesarios.

Los valores –justicia, dignidad, libertad de expresión, etcétera– son sólo una parte de la visión del mundo; pero no son el todo ni aunque estén enunciados con una sinécdoque, porque el lenguaje no es la realidad, sólo es una manera de nombrarla.

La palabra "casa" no es una casa, ni la palabra "justicia" es esa serie de actos sociales en el que cada quien obtiene cosas de acuerdo a su necesidad y da cosas de acuerdo a su capacidad.

No todos tienen como dominante el cerebro derecho; no todos son izquierdos, no todos son intuitivos.

El poeta es un hombre práctico: no hace planes ni utiliza el hemisferio izquierdo. Es intuitivo y no racional.

El hombre común es racional y no intuitivo y de allí podemos colegir por qué unos individuos pueden ser poetas y otros no, aunque haya quien crea que la lectura despierta la capacidad para la expresión poética.

El izquierdo es intuitivo, usa la imaginación, pero puede perder esa condición por los condicionamientos sociales.

El derecho nunca podrá modificar su condición racionalista.