Miscelánea Política

Ya no más teleñecos

En mi columna anterior señalé que la expulsión de algunos priistas encumbrados, que no necesariamente distinguidos, resultará inútil si no va acompañada de otras decisiones, orientadas a rescatar al PRI poblano de la ignominia en la que se encuentra.
A mayor abundamiento, todo aquél que llegue a ocupar un cargo en la dirigencia local, debe comprometerse abiertamente a no buscar un cargo de elección popular en el proceso de 2015 y menos aún por la vía plurinominal, para garantizar que trabajen por el partido y no terminen echándose a la hamaca, por tener una curul en el bolsillo que les dé para comer y les permita hacer negocios otros tres años.
Además, deben tener la capacidad y el valor suficiente para anteponer siempre el interés superior del priismo en Puebla y no convertirse en simples peleles de grupos mezquinos, contrarios, y hasta antagónicos.
Se buscan líderes inteligentes, verticales y con la suficiente legitimidad como para no dejarse intimidar y defender eficazmente los principios y las posturas políticas del partido, desde su realidad como oposición local; pero también para reconocer los yerros y no repetirlos. Liderazgo, estrategia, operación y respeto a las bases, con gallardía y humildad, pero también con coraje y un par más.
Mujeres y hombres con iniciativa, que honren su palabra, cumplan acuerdos y entreguen resultados. Personajes reconocidos por no dejarse mangonear, como alguna vez intentó hacerlo conmigo un sicalíptico exsecretario de gobernación estatal, cuyo nombre ni siquiera vale la pena repetir por decoro, que al final se vio obligado a recular y hasta ofrecerme una disculpa, a instancias del entonces gobernador Melquiades Morales.
Hace meses, cuando Pablito llegó como emergente a la dirigencia, se reunió en lo individual con varios priistas, entre ellos el que suscribe, para pedir nuestro apoyo y colaboración, con el fin de sacar adelante su encomienda.
Creo que todos le dimos el beneficio de la duda y planteamos diversas ideas que podían serle de utilidad. De frente le pregunté si no sería un líder teleñeco (muppet) y luego de explicarle el significado de la palabra, me aseguró que no, que tenía suficiente margen de maniobra y capacidad de decisión, como para incidir en la designación de los próximos candidatos. Evidentemente le manifesté mi interés en poner a su disposición mi experiencia como líder municipal que fui y trabajar desde la trinchera de alguna candidatura y con el desparpajo que le caracteriza, me ofreció apoyarme para ser candidato a regidor.
Hoy quisiera preguntar a quienes que como yo fueron convocados o invitados a reunirse con él, si a alguno o alguna le cumplió lo ofrecido. Palabras al viento, apenas el desplazar de cualquier letra por la niebla.