Miscelánea Política

Un karateca que hace milagros

La obra del karateca de gran corazón que solo le permite dar hasta el dolor ha sido difundida por un sinnúmero de periodistas.

Para la espléndida periodista Susanna Griso. Con toda mi admiración.

Soy y sigo siendo admirador de una de las mejores periodistas que hay en España y que ha trascendido fronteras, gracias a su vasta cultura y sobrada inteligencia que le han permitido ser galardonada infinidad de veces, me refiero a la catalana Susanna Griso, oriunda de Barcelona, quien no deja de sorprendernos por su agudeza periodística en política y el conocimiento de temas relacionados con la economía mundial, entrevistadora de personajes de las artes, la ciencia, y principalmente de la política mundial, en suma, es un referente del periodismo español, gozando de gran popularidad al trascender la noticia local e internacional en el programa "Espejo público" que transmite de lunes a viernes Antena 3, y que por supuesto procuro no perderme.

Hace aproximadamente 2 meses, la conductora catalana hizo referencia a un joven dedicado a las artes marciales en la modalidad más extrema de este arte -kyokushinkai- otrora guardaespaldas del alcalde del ayuntamiento de Santa Coloma, en Cataluña, España, lugar en donde existe una biblioteca pública que lejos de servir como espacio de aprendizaje y superación era utilizada por jóvenes macarras que acudían diariamente a hacer de las suyas en el interior de este nicho de cultura, defecar en los pasillos, prender fuego a las papeleras, romper los libros, y causar todo tipo de desmanes era una constante, la ubicación de esta biblioteca (CanPeixauet del Rabal), conocido como uno de los barrios más depauperados de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), se había convertido en tierra de nadie y de todos, principalmente de aquellos jóvenes con mayor carga de violencia por sus desafortunadas infancias, niños abandonados, hijos de padres drogadictos y alcohólicos como ellos, hacían que este pequeño barrio se significara por el miedo y el terror de cualquiera que tuviera que transitarlo.

Es así como Lee Redondo, a quien dedico esta entrega, hoy mi nuevo amigo cibernético, fue enviado a la biblioteca de Santa Coloma como auxiliar del director, y al percatarse de la violencia existente e irracional de los jóvenes que asistían a este espacio dedicado a la cultura fue retado a golpes por el más rebelde de los pandilleros, practicante de boxeo y con cierta destreza como púgil quien propuso contender con Lee. Nuestro personaje aceptó con la condición de que si él ganaba, aquellos "rotos y desarraigados" diría Serrat, se unirían a Lee Redondo para tomar clases de karate con él muy cerca del río aledaño a Can Peixauet del Rabal, el evento esperado se produjo y el joven karateca se alzó con la victoria. Las promesas se cumplen, siempre he considerado, para aquellos que anidan en su alma un poco de honestidad y respeto a su persona, e iniciaron los cursos 6 jóvenes de esta panda de agresores y desafectos de la sociedad por sus vicios y sus gamberradas, guiados siempre por los sabios consejos de quien vino a esta vida a servir y sin interés alguno. Hoy Lee redondo imparte karate a más de 150 alumnos de los que destacan principalmente aquellos dedicados al mal vivir, a las drogas, y a causar daños e infundir temor en el barrio como protesta natural a sus trágicas vivencias durante la infancia.

En la actualidad algunos de ellos han destacado y alcanzado grandes éxitos dentro de las artes marciales gracias a las enseñanzas de su sensei. Los vicios y los actos vandálicos quedaron atrás. El proyecto de Lee Redondo funcionó y los habitantes de Santa Coloma de Gramenet viven en paz y muy agradecidos por la obra que se agiganta de Lee Redondo, quien sin pedir nada a cambio, ni cobrar emolumento alguno, recibe pequeñas ayudas de empresarios y habitantes de la zona que son empleados para la adquisición de los elementos y herramientas necesarias para practicar este arte milenario que trasciende a lo espiritual. Lee es hermano del mejor jugador de futbol sala en la historia de España, de lo cual nos enteramos gracias a Susanna Griso, ya que la humildad de nuestro personaje no le permitiría difundir un hecho de esta naturaleza.

Si bien el barrio Can Peixauet del Rabal vive en tranquilidad y paz sociales gozando de un numeroso grupo de artemarcialistas alumnos de Lee que van desde los 5 años hasta más de 30, un gran porcentaje, si no es que la mayoría de los hoy disciplinados jóvenes siguen siendo víctimas de carencias materiales para subsistir, recibiendo la poca ayuda de los vecinos que hoy los miran con respeto y admiración.

La obra del karateca de gran corazón que solo le permite dar hasta el dolor ha sido difundida por un sinnúmero de periodistas de la prensa escrita más importante en España. Lee sigue siendo el mismo, no cabe duda que dar sin esperar nada a cambio tendrá consecuencias celestiales para un hombre cuya sencillez y nobleza no ha cambiado ni un ápice.

Vaya pues este pequeño homenaje para Lee Redondo, a quien en ocasión de mi visita por tierras catalanas me he comprometido para asistir con mi adorada Fernanda a una clase de karate en un espacio destinado por el ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet, muy cerca de Tarraza, donde vive mi hermana mayor, mi sobrina, con su esposo y sus adoradas hijas, evento que por nada del mundo me perdería.

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