Miscelánea Política

Un desayuno inesperado

Primera parte

A petición reiterada de mis lectores replico una anécdota vivida en las entrañas del poder en ésta levítica ciudad de Puebla.

Parece que fue ayer y así recuerdo que, previo a las 9 de la mañana el entonces suspirante a la gubernatura del Estado de Puebla, mi entonces fraternal amigo Mario Marín Torres se comunicó con el que esto escribe con voz trémula para decirme que me trasladara a Casa Puebla a un desayuno con el entonces Gobernador del Estado Melquiades Morales Flores, el tema, me dijo, es urgente pues de esto depende mi candidatura “allá te explico”.

Dejé todo lo que tenía que hacer ¿quién no lo hace por alguien a quien considera verdaderamente un amigo, un hermano? Al llegar a la casa de gobierno me encontré parados como soldaditos en fila y en el siguiente orden a Mario Marín, Javier López Zavala y David Villa Issa, al ingresar a la casona nos hicieron esperar en recepción mientras avisaban de nuestra llegada al Gobernador del Estado quien se encontraba en el interior de su despacho con el más corrupto Secretario de Gobernación en el Estado de Puebla y sicalíptico por naturaleza Carlos Arredondo, René Lechuga Fosado, el hoy Presidente del Congreso Víctor Manuel Giorgana, Pepe Doger y su equipo, entonces titular del ORFIS, la lista de invitados llegó a manos del Gobernador, la pregunta inmediata fue ¿qué hacía Carlos Meza en un convite en el que no estaba incluido? Recuerden que tanto Giorgana, Lechuga Fosado y yo éramos Diputados de la LV Legislatura.

Finalmente el desayuno ya no fue desayuno, después del team back del Gobernador y sus corifeos nos hicieron pasar a la sala de juntas. La ausencia del anfitrión, el gobernador, llamó la atención de todos. La reunión la encabezaba el predador sexual Carlos Arredondo, a su izquierda Víctor Giorgana, a su derecha René Lechuga y en la mesa lateral Pepe Doger y sus colaboradores sentados frente a Mario Marín, a la izquierda el que esto escribe, López Zavala y finalmente David Villa Issa. Un sinnúmero de cajas y documentos apilados frente a nosotros habían sido trasladados desde la oficina del ORFIS, era nada más y nada menos que la cuenta pública del último año de gestión como Presidente Municipal de mi entonces amigo Mario Marín, político incombustible hoy redimido por las huestes priistas. Intervino el entonces Secretario de Gobernación, tartamudeando, lanzando una serie de esputos que lastimarían a cualquier diccionario de primaria, porque el verbo no es lo suyo, se apresuró a lanzar la pelota al entonces maestro José Doger Corte para que explicara la razón del “desayuno” al que Mario Marín era convidado.

Obedeciendo las órdenes que le habían sido dadas Pepe Doger fue al grano:“…Mario, hemos hecho una serie de esfuerzos por ver que cuadren tus cuentas y el déficit rebasa los 270 millones de pesos…”, el hoy candidato a diputado federal conocido internacionalmente por el caso Lydia Cacho volteó desesperado a ver a David Villa Issa, su tesorero en el trienio municipal, quien en actitud timorata y abyecta trataba de dar las razones que pudieran satisfacer a los verdugos de aquél desayuno inesperado que por cierto nunca se dio.

En esos momentos me percaté de las verdaderas intenciones en contra de quien gozaba de la mayor popularidad y posibilidades para alcanzar la gubernatura. Obligarlo al abandono de sus aspiraciones a cambio de la aprobación de su cuenta pública. Mario Marín temblaba como un polluelo salido del nido en una escarpada montaña de cierzo invernal, Zavala miraba como juez de un partido de tenis sin saber que estaba haciendo ahí y sin entender nada como es su costumbre, David Villa Issa totalmente acojonado, fue entonces cuando levanté la voz frente al sicalíptico Secretario de Gobernación y a mis 2 compañeros diputados René Lechuga y Víctor Giorgana a quienes pongo de testigos, en primer lugar reclamé la ausencia del gobernador ya que estábamos en Casa Puebla y la invitación había sido para desayunar, y en segundo término me dirigí a mi entonces amigo Mario Marín palabras más palabras menos: “… Mario, si yo estuviera en tus zapatos me paraba y los mandaba a … (interpreten los puntos suspensivos), que hagan lo mismo que piensan hacer con presidentes panistas como el de Tehuacán, Xoxtla, Cholula y otro más, de quienes dieron órdenes se aprobaran todas sus cuentas, a ti te quieren frenar y dar en la madre.

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