Miscelánea Política

El circo de la política II

En otra entrega, me referí a la praxis utilizada desde el Prian en el ejercicio del poder, primando esta por la ideología, los principios y documentos básicos de cada partido. El artículo 41 de la Cpeum, establece que todo partido de carácter nacional debe presentar su plataforma ideológica, esto representa una obligación, no una potestad discrecional, empero, hoy vivimos los ciudadanos en una Torre de Babel, en donde el sufragio no responde a las características ideológicas de un instituto político, más bien, responde a los caprichos de los directivos de cada partido, entonces, los enchufados, generalmente ignorantes, abyectos y sometidos, son capaces de deglutir de manera execrable lo que les manden y ordenen con tal de aparecer en las listas. Los partidos políticos rechazan a los intelectuales, a los críticos, y a quienes saben aunque sea un poco de política, concepto que se ha desdibujado y extinguido en estos nuestros días. Si el hombre de Estagira, Aristóteles, despertara, caería muerto de súbito. ¿Cuáles son las opciones que tiene el sufragante para votar? ¡Ninguna! ¿Xitlálic Ceja?, ¿Miguel Ángel Huepa?, es decir, ¿la “corcholata” y “lagrimita”? Y de cierto estoy, que estos últimos cuentan con más materia gris que los antes mencionados por no dar una larga lista de mindundis o memos. Éste es el Circo de la Política.

No cabe duda, que las imágenes fotográficas en medios de comunicación de los candidatos prianistas, perredistas, de Movimiento Ciudadano o de Acción Nacional, mueven a la vergüenza y al desánimo ciudadano. Cualquiera que nos represente en un escaño, no hará más que levantar el dedo en la medida en que sus amos se lo indiquen. ¿Qué se salva mi amigo Jorge Stefan Chidiac? No cabe duda. ¿Y los demás? Ignorantes, chorros, estafadores, teleñecos, el ejemplo vivo de la abyección.

El llamado a no votar no es la solución, la solución es la movilización social, activa, nunca sottovoce.

Reitero, que no hago estas expresiones movidas por el dolor o por la defenestración de mi otrora partido, el PRI, defensor en otros tiempos de la democracia y justicia social.

Camacho Solís, no es más que un servil ejecutor de las decisiones de Peña Nieto y de sus hombres más cercanos, ¿hacia dónde va el desarrollo, el quehacer legislativo con responsabilidad independiente?, ¿cuánto tiempo habremos de sufrir y padecer a personajes que han traicionado la lealtad ideológica de lo que debe ser?, ¿verdad Doña Blanca?

El PRI vuelve a los escenarios de las trompetas, el confeti y la matraca, en donde la bufalada que espera una migaja del gran pastel se sumará, sin tomar en cuenta que ya se les adelantó la fuerza de un gobernador que está haciendo sus deberes para lograr sus objetivos.

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