Miscelánea Política

Javier Lozano, conflicto de intereses

Para Juan Huerta Ortega.
Entrañable amigo.

La semana pasada se vivió en el Senado un espectáculo, más allá de lo cutre y vergonzoso, dadas las acostumbradas actitudes como las que nos regala el inefable Javier Lozano Alarcón en su paso por el servicio público, hoy "representante" en un escaño de los poblanos (sic. ¿de los intereses de Televisa?), al querer chamaquear a sus homólogos a quienes considera sub-inteligentes, sin contar con que hay senadores con conciencia de Estado, quienes atajaron la intentona de este gerifalte de la política que, violentando las normas internas de la Cámara Alta, de la Constitución, de la moral, de la probidad y las buenas costumbres, en su calidad de presidente de la Comisión de Comunicaciones, tuvo la osadía de presentar un proyecto de dictamen en materia de comunicaciones apegado de manera estricta a sus verdaderos amos, Televisa y TV Azteca, por no mencionar a MVS y otros; este grupiento (persona que trata de convencer con argumentos falaces e inconsistentes), no contaba con la intervención del senador Bartlett ni de senadores del PRD, incluyendo a Javier Corral de Acción Nacional, quienes lo bajaron de su nube, después de un buen número de nalgadas por su actitud para soliviantar a sus corifeos para que salieran en su defensa y crear una cortina de humo que pudiera sacarlo del atolladero, lo que no aconteció.
Finalmente el conflicto de intereses en los que este senador de salva se encuentra, por una parte como legislador y por otra parte por el hecho de que su señora esposa ocupe un cargo importante en Televisa, hicieron que fuera agachando poco a poco la cabeza para no seguir en un rifi rafe legislativo que solo lo llevaría al ridículo que en todas sus intervenciones acostumbra hacer. De manera zafia "el pianista de televisa" ante la falta de discurso o argumentos en contra de las increpaciones que le hizo el Senador Bartlett, lanzó un esputo propio de su calidad humana: "El Senador Bartlett es el que menos está calificado para hablar, primero que me pague lo que me debe (sic? Por el juicio que le gané en Puebla)".
Una mentira más, el aporreador del piano, no ha ganado nada y nada se le debe, el juicio que inició en contra del Senador Bartlett, debo aclarar, se encuentra en segunda instancia esperando el fallo de 3 magistrados que tienen que atender de manera obligatoria la jurisprudencia de la Corte so pena de incurrir en responsabilidad oficial. Ellos lo saben.
Como comentario para mis lectores debo decir que el senador de marras, eventualmente podrá ser sujeto del delito de falsedad en declaraciones judiciales. En la diligencia de desahogo de pruebas en primera instancia en el juicio de daño moral que inició en contra de don Manuel Bartlett, en mi calidad de abogado patrono de este, realicé al obseso de las redes sociales respondiera 3 preguntas relacionadas con su profesión, a todas ellas respondió: no ser licenciado en derecho; no ser abogado; no conocer de jurisprudencia ni de leyes; este pequeño detalle lo pinta de cuerpo entero, como un violador flagrante de la ley en todo lo que hace y en todo lo que dice, empero, el creé que el fuero es ilimitado y sempiterno. Está muy equivocado.
La semana pasada no fue la de Lozano Alarcón, los medios de comunicación masiva, con todo y sus influencias y gestiones para pasar por alto el hecho (su propuesta de ley de telecomunicaciones) se cebaron con él, las redes sociales hicieron lo propio, articulistas sin compromisos y del periodismo gozne, no perdieron la oportunidad para ocultar las torpezas políticas de este politiquero, a contrapelo de lo que hizo el periodismo militante, sometido y abyecto a los intereses del poder.
No cabe duda que todavía le quedan algunas influencias en los medios y valdría preguntarnos ¿a quién sirve Lozano Alarcón?, ¿a Peña Nieto?, ¿al duopolio televisivo?, ¿a Calderón Hinojosa y de rebote a Ernesto Cordero?, estas son interrogantes que quienes inmersos en la política se hacen, de lo que sí están ciertos es que a quien ha traicionado una y otra vez después de obtener la senaduría es a Rafael Moreno Valle, ese es Javier Lozano Alarcón, camaleónico político que nos enseña su ropaje por dentro y por fuera, por eso lo mandamos a escribir cien veces que: "esas cosas no se hacen" y a que se prepare para que en segunda instancia, en el Colegiado o en amparo en revisión si cumple su palabra, que mucho lo dudo, pida licencia en el senado, porque yo permaneceré en Puebla hasta el último de mis días ejerciendo como abogado. Eso denlo por hecho, así o más claro camaleónico senador hoy en desgracia.