Sin pedir audiencia

Otra revisión a Chalacatepec

En tres etapas distintas Aristóteles Sandoval tocó el polémico proyecto de Chalacatepec en la Costalegre de Jalisco.

Como candidato visitó Tomatlán donde recibió la denuncia de ejidatarios del despojo de tierras del que habían sido objeto.

Entonces, el aspirante priista prometió investigar y de paso calificó como “desaseada” la forma en cómo los ahorros de los trabajadores habían ido a parar a este tipo de inversiones en el gobierno de Emilio González Márquez.

Como gobernador electo, Aristóteles moderó el discurso. Parco, cada vez que lo consultaron sobre el caso del llamado “Nuevo Cancún” se limitó a responder que lo estaban “revisando”.

La tercera ocasión no hubo necesidad de hablar. Francisco Ayón, presidente del consejo de Pensiones reveló una inversión de 80 millones de dólares provenientes de Banobras para apuntalar el proyecto turístico. Dicho de otra forma, “la revisión” había terminado.

El 13 de noviembre de 2009 y tras acalorados debates, el Congreso local aprobó las reformas a la Ley de Pensiones.

Un mes después, el 10 de diciembre de 2009, el Instituto de Pensiones se estrenaba al firmar el fideicomiso irrevocable F/380 con Chalamar, Paraland y Chalalegre, todas Sociedades de Responsabilidad Limitada de Capital Variable, en escritura 13527 del notario 35 de Zapopan, Pablo González Vázquez.

El convenio establece la aportación de 89 millones de dólares de parte del estado por participación del 48.5 por ciento del negocio, mientras que los empresarios capitaneados por Rasaland, conservaban el 51.5 por ciento.

Las aportaciones que realizan en terrenos provienen de un predio rústico denominado Param y Chola y anexan las inscripciones ante el Registro Público de la Propiedad. Pero sobre esta superficie el Consejo Técnico de la Secretaría de la Reforma Agraria realizó un trabajo especial entre 1982 y 1984. En su dictamen 3826 determina que en los terrenos de la ex hacienda de La Nanci aparece una marisma llamada Paramán y Chola, pero no así un predio rústico llamado Param y Chola.

Y esto es lo que precisamente el amparo 711/2013 alega a favor de los ejidatarios de José María Morelos, en Tomatlán. Acreditar que las famosas tierras aportadas por Rasaland al fideicomiso siempre fueron propiedad del ejido según la resolución presidencial de 1960.

Los detractores al proyecto del “Nuevo Cancún”, han solicitado al gobernador Aristóteles Sandoval que forme una comisión que revise minuciosamente los alcances de la alianza de Pensiones del Estado y Rasaland. No estaría de más hacerlo… aunque ya la hayan revisado.

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(Lo invito a que me lea, escuche y vea en www.paraleloveinte.com).