Sin pedir audiencia

SIAPA, dos historias distintas

En el pasado reciente del SIAPA, hay episodios oscuros que no fueron medidos con la misma vara.

Por un lado, el escándalo suscitado por la detención del ex director del organismo, el panista Rodolfo Ocampo, por el desvío de recursos públicos del programa “Todos con Agua” provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y que fueron usados para el gasto corriente.

Por el otro, la deficiente administración de José Luis Hernández Amaya que derivó en misteriosos pagos de acuerdos “laborales” y que le costaron al erario decenas de millones de pesos.

En la soledad de su celda, Ocampo puede quejarse del abandono en el que lo dejaron su partido y correligionarios, desde los padrinos políticos que lo impulsaron y después le cobraron la factura con posiciones de privilegio y contratos; hasta quienes lo niegan tres veces y siguen refugiados en otras dependencias al abrigo del presupuesto.

Desde el 2011 en estas páginas y en varias entregas, denuncié los abusos que se cometían en el organismo operador del agua. Por ejemplo, la liquidación de 2.5 millones de pesos recibida por José Luis Hernández Amaya cuando fue cesado como gerente técnico en marzo de 2007.

O cómo después de ser despedido, Hernández Amaya recibió en 2008 dos contratos (SIAPA-DPE-LP-189/08 y SIAPA-DPE-IF-2011/2008) a través de su empresa Edificaciones Hervi, S.A. de C.V. por 4.6 millones de pesos, uno de ellos del polémico “Todos con Agua”.

Ya como director general del SIAPA bajo el control de los gobiernos priistas, José Luis Hernández Amaya destrabó pagos congelados a 137 proveedores del multicitado programa quienes no tenían integrados sus expedientes técnicos.

También fue durante su gestión que fueron pagados acuerdos con ex funcionarios y supuestos trabajadores. En la lista, figuran pagos de entre 700 mil y hasta un millón de pesos para jefes de área cesados; pero también destacan acuerdos para evitar laudos con notificadores que nunca acreditaron ser empleados y que se sabe habrían costado 40 millones de pesos.

De ese tiempo datan también decenas de procesos por despido injustificado que involucrarían al menos otros 40 millones de pesos y que siguen su curso en los tribunales laborales.

Tiempos revueltos, para decirlo en forma alegórica, los caminos de ambos personajes han seguido dos cauces: Rodolfo Ocampo está preso en Puente Grande por peculado y enfrenta otros procesos; Hernández Amaya es actualmente director técnico en la Comisión Nacional del Agua.

La próxima semana otro episodio del SIAPA: “El hombre que rechazó 4 millones de pesos”.

***    ***    ***

(Lo invito a que me lea, escuche y vea en www.paraleloveinte.com).

martinezmcarlos@hotmail.com