Sin pedir audiencia

León y el acueducto

Guanajuato, Guanajuato.
Con óptica distinta, cada vez que se habla de la presa El Zapotillo en León se advierte del riesgo de que no llegue agua a la ciudad.

La defensa que el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, dijo que haría de las aguas de la presa, fue interpretada en los diarios de Guanajuato como un aviso de que no habría agua para esta metrópoli.

En una reunión de empresarios locales con el gobernador Miguel Márquez, afiliados a la agrupación Unigua (Unidos por Guanajuato), el mandatario les dijo que el proyecto original va a 105 metros y luego declaró: “Los proyectos no se echan abajo nada más por un capricho (...) Hay un convenio, hay una inversión, hay todo un proyecto en el cual está muy definido (...) León tiene viabilidad de tener agua para los próximos 25 años”.

Con fuentes de abasto agotadas, el gobierno federal decidió tomar las aguas del río Verde para llevar 3.8 metros cúbicos por segundo a los leoneses.

Sin embargo, el gobierno estatal decidió impulsar el proyecto de Guanajuato Puerto Interior o Puerto Seco, un megadesarrollo industrial que demandará cada vez más volúmenes de agua.

Paralelamente a esta obra de grandes dimensiones, el gobierno apostó por licitar la construcción del acueducto de más de 140 kilómetros del Zapotillo a León que requerirá de más de tres mil millones de pesos. La compañía española Arbengoa fue quien ganó la licitación.

Además de la incertidumbre por la indefinición de la altura de la cortina de 80 a 105 metros, en las últimas semanas corrió en Guanajuato otra versión que causó pánico.

Se trató de una petición de la compañía de reducir el grosor del acueducto ante los costos del acero, lo que con mucha discreción fue desechado por las autoridades porque no garantizaría los 25 años de operación.

Por si fuera poco el consorcio no ha terminado el proceso de indemnizaciones de predios por donde correrá el acueducto.

A todo esto habrá que sumar las voces que advierten que al ser concesionada la conducción y distribución del agua por quien aporta apenas tres mil de los 13 mil 89 millones que costaría la obra, estarían facilitando un negocio privado y que no habría freno para llevar esos caudales a la industria incluido el Puerto Interior, con lo que León quedaría de nuevo seca.

Y finalmente, también está la voracidad de los españoles que a través de sus filiales está envuelta en varios litigios, por ejemplo en Huelva, España, por delitos ambientales o en Zimapán, Hidalgo, donde reclamó el pago de mil 200 millones de pesos por la clausura de un relleno de desechos peligrosos.

(Lo invito a que me lea, escuche y vea en www.paraleloveinte.com)

martinezmcarlos@hotmail.com