Sin pedir audiencia

Chalacatepec, focos rojos

La decisión del gobernador Aristóteles Sandoval de avalar el polémico proyecto turístico de Chalacatepec en la Costalegre, sólo puede explicarse de una manera: alguien no le ha contado al mandatario toda la película completa en torno al bautizado como “Nuevo Cancún”.

Aristóteles tendría que saber que existen muchas lagunas que convierten a ésta en una operación de alto riesgo en la que se expone el patrimonio de los trabajadores vía participación de Pensiones del Estado.

La propiedad misma de las mil 200 hectáreas donde se realizará el desarrollo está en el aire. El amparo 706/2013 otorgado a ejidatarios de José María Morelos, municipio de Tomatlán, suspendió todo tipo de acciones y obras hasta en tanto se resuelva el fondo del conflicto.

Los ejidatarios reclaman ante la justicia federal que se reparen las omisiones de no inscribir en el Registro Público de la Propiedad la resolución presidencial del 6 de diciembre de 1960 y la ampliación del nueve de agosto de 1974 que les otorgan 12 mil 400 hectáreas.

Además, piden la cancelación de la inscripción en el mismo registro de las escrituras de la ex hacienda de La Nancy, misma que dio origen a la formación del ejido.

La Nancy era una hacienda de 53 mil hectáreas registrada en 1919 y propiedad del general Roberto Fierros Villalobos.

Por extrañas maniobras, aparecieron supuestos pequeños propietarios dentro de la misma superficie y tramitaron el amparo 2130/65 que dejó fuera de la resolución presidencial más de tres mil hectáreas. Sin embargo, trabajos técnicos de la Secretaría de la Reforma Agraria confirmaron que nunca existió una propiedad llamada Paramán y Xola y que las tierras reclamadas por particulares, son las mismas de la ex hacienda y las del ejido Morelos.

Fueron estas las hectáreas que compró a precio de risa Rasaland, la compañía desarrolladora del proyecto turístico.

Por si fuera poco, el aeropuerto construido en el ejido afecta dos sitios Ramsar y provoca que México incumpla convenios internacionales de preservación de humedales.

La reciente inversión anunciada por 80 millones de dólares adicionales provenientes del Fonadin (Fondo Nacional de Infraestructura), le agregan más sal a la herida. Los trabajadores, vía Pensiones, pasaron de tener 48.5 por ciento de participación al 24 por ciento.

Los recursos no irán a Pensiones, sino al fideicomiso que maneja Rasaland que, sin aportar un peso más, sigue conservando la mayoría de acciones y controlando la millonaria bolsa.

La próxima semana en Canal 44 presentaré una amplia investigación de Chalacatepec.

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(Lo invito a que me lea, escuche y vea en www.paraleloveinte.com).