Sin pedir audiencia

Barruntos de tormenta

Las acciones radicales de los habitantes de Temacapulín que los llevaron a bloquear los caminos de acceso a la población no son el único botón de muestra de la desesperación, el hartazgo y la violencia que se incuba en Jalisco.

En la Costa Alegre y específicamente en el municipio de Tomatlán, se gestan condiciones similares por los constantes abusos y atropellos que cometen las mismas autoridades con la anuencia u omisión del mismo gobierno estatal.

El conflicto agrario que he comentado en este espacio en distintas ocasiones mantiene dividido al ejido José María Morelos al existir dos comisariados: uno electo legalmente y cuya mayoría se opone al desarrollo turístico de Chalacatepec y el otro armado artificialmente y que apoya a la empresa Rasaland en sus planes de construirlo.

Con la fuerza del estado, el comisariado creado en una finca particular, sin mediar convocatoria ni autoridades ejidales que lo pudieran sancionar (Cleofas Rodríguez era presidente saliente y no podía encabezar el acto), equivocadamente fue reconocido por el Registro Agrario Nacional que entregó credenciales a los ejidatarios “electos”.

Hace unos días, al menos siete patrullas estatales con el apoyo de la policía municipal, tomaron las instalaciones de la casa ejidal rompiendo candados y usando taladros para romper cerraduras.

Vecinos de José María Morelos denuncian además que durante dos semanas los policías estatales cometieron todo tipo de atropellos en el ejido. Pidieron gasolina que venden en las tiendas (las gasolineras están muy lejanas) y cenaron en fondas y se marcharon sin pagar; pedían regalado pescado a los pescadores y encima de eso apoyaron al despojo de la casa ejidal.

Los abusos fueron denunciados ante el Registro Agrario Nacional, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, la Comisión Estatal de Derechos Humanos y hasta la Cámara de Diputados.

Las presiones hacia los ejidatarios que están inconformes con el proyecto turístico han subido de tono y hay amenazas de muerte contra los líderes del movimiento.

En medio de esta batahola, podría en breve darse un anuncio que cimbrará al gobierno estatal y sus intenciones de mantener vivo el polémico desarrollo impulsado por el gobernador Emilio González Márquez y bautizado con su habitual toque de humor como “Nuevo Cancún”.

Por lo pronto, los ánimos siguen encendidos entre la gente de José María Morelos y lo peor es que quien tendría que apaciguarlos ha contribuido a sembrar los vientos y en su momento tendrá que hacer frente a la cosecha de tempestades.

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(Lo invito a que me lea, escuche y vea en www.paraleloveinte.com).

martinezmcarlos@hotmail.com