El asalto a la razón

Una versión demoniaca Houdini

De los memes que generó ayer el inaudito gran escape, resalta el de la foto de Enrique Peña Nieto con dos frases: Captura al Chapo bajo la tina del baño y Se le escapa por la regadera.

No él en rigor, pero sí su equipo de seguridad lo capturó y es al que se le fugó.

Hay quienes celebran esto como derrota únicamente del gobierno de Peña. Estultos, aplauden a un delincuente poderoso y sanguinario, cuya banda es la principal corresponsable de decenas de miles de asesinatos y desapariciones, centenares de degollamientos en vida y, con las drogas, ha sumido en la desgracia a innumerables familias en casi todo el país.

En París, Peña dijo estar “consternado” (se le vio explicablemente encabronado), y asumió como “afrenta” la nueva y escandalosa humillación al Estado mexicano.

Los “servidores públicos” que facilitaron el escape son corruptos, desleales y traidores, pero no solo a sus jefes o al gobierno, sino a una sociedad harta de impunidades y ávida de justicia.

Este lunes ya va siendo tarde, si no para la reaprehensión de El Chapo, al menos para que nos digan quiénes facilitaron la fuga.

 

cmarin@milenio.com