El asalto a la razón

Más vale, general, que así haya sido

El responsable de la seguridad en Michoacán, general Felipe Gurrola, dice que las cinco personas que recibieron impactos de bala y esquirlas (un fragmento mató a un niño de 12 años) estaban en un restaurante al ocurrir el enfrentamiento del domingo entre pobladores de Aquila y efectivos militares y policiacos.

Admitió que los soldados dispararon pero “al aire”, y responsabilizó a los civiles del funesto saldo.

Tropas del Ejército, la Marina y policías antimotines, dijo, fueron agredidos con piedras, palos y machetes por una turba que intentó bloquear su paso (con un camión y una camioneta de la Comisión Federal de Electricidad que fueron incendiados), en protesta porque su líder comunitario había sido detenido por la portación de armas prohibidas.

Quienes mataron al niño e hirieron a los demás, afirmó, se habían escondido entre la maleza cuando fueron lanzados gases lacrimógenos y humo para dispersar a los protestantes, y fue precisamente desde la maleza que se hicieron los disparos que llegaron al restaurante.

La versión parece verosímil. Ojalá sea cierta.

 

cmarin@milenio.com