El asalto a la razón

Los rechazan porque ni a leer enseñan

Juan Pablo Becerra-Acosta resume así (MILENIO de ayer) los efectos “educativos” del siniestro intento de capacitación guerrillera en al menos dos municipios de los Valles Centrales de Oaxaca por parte de los activistas que menos honran el título de “profesor”, pero que militan en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación:

“Niños de primaria que deberían saber leer y no lo logran. Niños que deberían saber multiplicar, dividir, y no saben cómo hacerlo. Niños que, al ser evaluados luego de la partida de los maestros de la sección 22, obtuvieron… cero de calificación.

“Jóvenes de secundaria que, además de tener los mismos niveles reprobatorios (cero), en vez de aprender en las aulas eran obligados a hacer constantes ejercicios teatrales de guerrilla, como simular tomas de alcaldías y enfrentamientos contra soldados; siempre armados de fusiles de utilería, pero también con escopetas de verdad sin balas.

“Una telesecundaria sin Himno Nacional ni bandera mexicana y sí con cánticos rebeldes y lábaros insurgentes. Una telesecundaria saqueada de computadoras y documentos oficiales (académicos) de los alumnos.

“Migrantes aterrados porque sus menores hijos estadunidenses pueden ser llevados a Estados Unidos por el gobierno de ese país para que estén a salvo de escenarios de violencia…”.

Tal es el saldo de la corrosiva “instrucción escolar” a cargo de profes de la 22 que abandonaron varios meses las aulas y que, sin embargo, contra la voluntad de madres y padres de familia en Santiago Apóstol y San Lucas Quiaviní, pretenden seguir medrando de los casi 300 niños en siete planteles de preescolar, primaria y secundaria.

Después de la violenta, delictiva “recuperación” (a pedradas, garrotazos, cohetones y hasta disparos de bala) de las escuelas Monte Albán y Flores Magón (14 y 28 de noviembre), la 22 puso el viernes 13 como límite para que se le “devolvieran” 32 planteles, donde madres y padres de cuatro mil 800 alumnos no los quieren volver a ver.

Como suele suceder cada que esa facción del sindicato nacional celebra una “asamblea” (y la tuvo el sábado) se suponía que ayer sus líderes ofrecerían una conferencia de prensa pero no fue así, de modo que se ignora lo que sus cuadros harán si “el gobierno” no les entrega las escuelas.

No obstante, y aun con la experiencia que otros vivieron en las escuelas Monte Albán y Flores Magón (en ésta, un ex líder de la 22 hirió de bala a un joven de 17 años), las madres y padres en Santiago Apóstol y San Lucas Quiaviní han advertido que resistirán “como sea y con lo que sea”, un probable ataque de los maistros democráticos.

Juan Pablo recogió este testimonio de la señora Isabel Cruz:

“No sabía leer (…), no sabía lo que son animales ovíparos o vivíparos; no conocía las líneas paralelas y las líneas rectas. Nada (…). No sabía qué es un cuadrado, qué es un círculo, qué es un triángulo. ¡Y está en tercero…!”.

Ante la incertidumbre y con los antecedentes, ¿las autoridades educativas, la procuraduría y Derechos Humanos de Oaxaca, seguirán haciéndose pendejas?

cmarin@milenio.com