El asalto a la razón

Nada prueba el chisme contra el director

Tiene mucho sentido ser suspicaz ante los dichos de un delincuente, así sea por hoy tan muy “probable” como el sujeto a quien apodan El Cepillo (Felipe Rodríguez Salgado), cuya culpabilidad solo podrá confirmarse cuando finalice su proceso judicial.

Su aseveración de que la banda de Los Rojos “pagó” al director de la normal rural de Ayotzinapa, José Luis Hernández, por enviar alumnos a Iguala para hacer “desmadres”, parte de lo que, según su declaración ministerial, le dijo uno de los estudiantes a quien sus victimarios marcaron con una X en el trayecto al basurero de Cocula, que terminó con un balazo en la nuca y, junto con sus otros 42 compañeros, fue incinerado allí mismo y sus restos triturados y arrojados al río San Juan.

De otra manera: El Cepillo dice que alguien le dijo que el director de la escuela operó para la organización criminal.

El aludido afirma de manera convincente que se trata de un infundio.

A ojo de buen cubero ninguno miente, pero merece mayor crédito el dicho del director que el chisme de terceras o más personas.

 

cmarin@milenio.com