El asalto a la razón

Los protofascistas contra Cárdenas

Las agresiones de ayer contra Cuauhtémoc Cárdenas (sobre todo verbales, porque en lo físico le fue peor al historiador Adolfo Gilly) son una expresión del sectarismo que caracteriza a los extremistas.

O de “la intolerancia”, como dijo el ingeniero por la noche a Néstor Ojeda en MILENIO Televisión.

Extremismo, sectarismo, intolerancia, son características del nazifascismo y cualquier otra forma de totalitarismo dizque progre.

No es la primera vez que Cárdenas es agraviado por pelafustanes que se proclaman “de izquierda” y se cuelan en mítines de peticionarios de justicia, como los dizque “indigenistas” filozapatistas de Chiapas en los años 90, o los perredianos por quienes habló Elena Poniatowska en la Plaza de la Constitución ante la dolosa complacencia de Andrés Manuel López Obrador desde el templete, luego de su primera (2006) derrota electoral por la Presidencia.

Lo que más importa, comentó atinadamente el ingeniero, es que aparezcan los normalistas y se aclaren los crímenes de Iguala, y lo vergonzoso es que ni el PRD ni Morena hayan expuesto el físico en la demostración de ayer…

cmarin@milenio.com