El asalto a la razón

De los diez, la prioridad son tres

Los Diez Mandamientos y el Sistema Métrico Decimal han de inspirar el decalogueo de propuestas, exigencias, peticiones o acuerdos, y de ahí que sean10 los puntos planteados ayer por Enrique Peña Nieto.

¿Son muchos o pocos frente al titipuchal de pendientes que se deben resolver?

Para el dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya, fueron insuficientes por “la falta de un ejercicio serio de autocrítica” en el mensaje presidencial.

Y a Carlos Navarrete, del PRD, le parece que Peña “no puede quedarse solo en estas medidas…”.

Pero si de lo que se trataba era de anunciar lineamientos específicos para vacunar al país contra la criminalidad y la corrupción (lacras endémicas, hoy en el centro de la atención mundial por el caso Iguala y la mansión de la señora Angélica Rivera), el decálogo de ayer se antoja tan amplio que las prioridades parecieran poco identificables.

Lo innegable es que ahí están: inminente adiós a las deplorables policías municipales, vigilancia ciudadana contra la corrupción y desarrollo industrial en el turístico y folclórico, pero paupérrimo, sur-sureste mexicano…

 

cmarin@milenio.com