El asalto a la razón

¿Policías en la UNAM?

Desde hace 18 años, cuando el impresentable Consejo General de Huelga paralizó la Universidad Nacional Autónoma de México durante nueve meses y medio, se discutía la supuesta extraterritorialidad con que de facto se asumen (desde afuera y desde adentro) las instalaciones de la máxima casa de estudios. 

Hay quienes creen que la legalización de la mariguana terminará con la narcoviolencia o que debe permitirse la venta, en acuerdo con los dealers, pero “en paz”, y hasta que si en decenios no se ha perseguido, no tiene ahora por qué combatirse el narcomenudeo.

Prevalece la suposición de que en los campus no debe llevarse a cabo acción policiaca alguna, porque la sola presencia, así fuese preventiva o disuasiva, “violaría” la autonomía universitaria y lastimaría los derechos humanos.

Impensable en el actual desgreñadero preelectoral, pero al amanecer del 6 de febrero de 2000, a solicitud de la Rectoría, la recién creada Policía Federal realizó un operativo impecable que posibilitó la normalización de las actividades académicas de la UNAM, que hoy pone en riesgo el comercio de las drogas.

cmarin@milenio.com