El asalto a la razón

La PGR, en estado terminal

La cifra de casos de su competencia (delitos federales) que la PGR ha sido incapaz de atender da idea del estado comatoso de la institución: 74 mil 310 averiguaciones previas que el Ministerio Público no ha podido integrar.

De ese total quién sabe cuántas ni siquiera ha comenzado a indagar.

Y la cosecha de denuncias continúa: con el nuevo sistema penal acusatorio, la PGR acumula ya más de mil carpetas de investigación.

A duras penas, por lo visto, resolvió “irregularidades internas” que derivaron en 135 despidos de servidores públicos adictos a la corrupción, el abuso de autoridad y la extorsión.

La vetusta estructura burocrática resiste el paso de cualquier procurador que, en los últimos diez años, ha durado en promedio tan inútil como triste año y medio.

De aquí a que en el Congreso la mezquindad política de diputados y senadores dé a luz la nueva Fiscalía General de la República, alivia el anuncio de que académicos de la UNAM, el CIDE y el Instituto Nacional de Ciencias Penales trabajarán para uniformar en chinga la operación de las procuradurías y fiscalías de todo el país.

cmarin@milenio.com