El asalto a la razón

Lo que mal empieza mal acaba

El sábado se anunció que los padres de los normalistas asesinados por narcotraficantes formarán un Frente Amplio para la Transformación Radical del País.

Según el abogado Vidulfo Rosales, allí se abrazarán las causas de la ciudadanía (en eso cabe lo que sea), y entre las agrupaciones con que ya cuentan figura... la delincuencial sección 22 del magisterio.

¿Alguien puede abrigar esperanzas en la imprecisa transformación radical con tal compañera de viaje?

Para el autor de estas líneas: sí.

De prosperar, no sería la primera contrarrevolución en el mundo (verbigracia varias islámicas en Medio Oriente).

Y si bien lo que se asoma no es la radicalización de un movimiento religioso, se anticipa un paraíso sindical, donde el desmantelamiento del poder de esa facción en Oaxaca sería efímero y todos los niños del sistema público de enseñanza en México serían cedidos, como rehenes, a liderazgos caciquiles y venales.

La justicia pretextada se tornaría imposible y la deshonra de la memoria de los 43 pasaría a ser ya lo de menos...

cmarin@milenio.com