El asalto a la razón

Un lunes como ningún otro

A los graves problemas previos y posteriores al caso Iguala (Tlatlaya, el paro en el IPN, la cuestionada casa blanca) se han sumado patrañas y estupideces que hacen prever, en este segundo aniversario de Enrique Peña Nieto en la Presidencia, uno de los lunes más efervescentes, por decirlo con suavidad, de que se tenga memoria.

Hace unos días, el periodismo colonizado por lo que caiga del “primer mundo” le dio un vuelo resonante y explosivo al cuentazo francés de que en julio “desapareció” una treintena de púberes de secundaria (también en Guerrero).

El 15 de noviembre, un agente ministerial ¡armado! en CU, a punto de ser linchado, terminó hiriendo de bala a un sujeto mayor de 40 años con credencial de estudiante, antecedentes penales y domiciliado en el auditorio de que ha sido despojada la UNAM.

Y el viernes, de manera tan ilegal como burda, un presunto incendiario fue detenido por federales (quedó libre horas después).

Ahora solo falta que para este lunes ardiente ninguna de las policías haya aprendido a “encapsular” a los que se pasen de lanza…

cmarin@milenio.com