El asalto a la razón

Un imbécil en busca de sicarios

A principios de febrero, cuando empezaba Donald Trump su criminal azuzamiento contra migrantes (en especial de México y el mundo islámico), escribí que se trataba de un pobre idiota multimillonario.

El pasmo en que me dejó que alcanzara la nominación republicana hizo que no volviera a ocuparme de cuanta pendejada viene haciendo y profiriendo, pero su miserable invitación de ayer a que su contrincante demócrata sea asesinada como que me despabiló.

Aludió a los partidarios de la tenencia de armas en Estados Unidos como seres en cuyas manos queda impedir que Hillary Clinton (de llegar a la Presidencia) incida o decida en la Corte Suprema incorporar jueces que pugnan por el control de armamento.

La orden de ejecución la dio en términos tan vergonzantes como electrizantes:

“Hillary quiere abolir, esencialmente abolir, la Segunda Enmienda. De hecho, si ella nomina a sus jueces, no hay nada que se pueda hacer... Aunque la gente de la Segunda Enmienda (los gringos aferrados a las armas) quizá sí pueda... no lo sé…”.

Imbécil Trump, imbéciles quienes voten por él.

cmarin@milenio.com