El asalto a la razón

Cada quién sus humos y costumbres

Uno de los razonamientos medulares de la propuesta de amparo del ministro Arturo Zaldívar para cuatro personas sobre el cultivo, transporte y consumo de mariguana “con fines lúdicos o recreativos”, que se discute hoy en la Suprema Corte de Justicia es que la Constitución, lejos de imponer un ideal de excelencia humana, permite que, mientras no afecte a terceros, cada individuo puede elegir su propio plan de vida y adoptar el modelo de virtud personal que quiera.

Y aunque la evidencia médica muestra que el consumo de la yerba puede ocasionar daños a la salud, sus afectaciones, en el peor de los casos, no superan a los producidos por sustancias permitidas como el tabaco y el alcohol.

No se trata, como sucedió ya en beneficio de una niña regiomontana, de un debate sobre el uso medicinal de la mota, sino de despenalizarla en beneficio de quienes quieren alivianarse.

Si esta y otras cuatro futuras peticiones semejantes de amparo llegaran a aprobarse en la SCJN, se sentará jurisprudencia, y el combate al narcotráfico será contra otras drogas, pero no la mariguana.

 

cmarin@milenio.com