El asalto a la razón

La ‘evaluación’ que cuenta para la 22

Aunque los trabajos periodísticos no tienen por qué incidir (a menos que figuren en expedientes) en las resoluciones de jueces, magistrados y ministros, los recientes fallos de la Suprema Corte sobre las demandas de amparo contra la reforma educativa por parte de la CNTE se comprenden mejor cuando, gracias a la tarea reporteril, se conocen los motivos inconfesados (por vergonzantes) de las solicitudes formales de una supuesta “justicia”.

Hoy, Israel Navarro detalla en MILENIO el indecente esquema de promociones y cambios a mejores cargos en el sistema público de enseñanza que viene imponiendo la facción oaxaqueña de la disidencia magisterial.

El primer requisito para los agremiados de la sección 22 (más de 80 mil) que pretendan mejores ingresos es participar en ocho de cada diez actividades de “lucha”, entre las que sobresalen: marchas, bloqueos de vialidades, plantones, toma de instalaciones (locales o federales), volanteo y asambleas.

Y contra ese abusivo sistema de “evaluación”, ni los menores en edad escolar o los padres de familia pueden recurrir al amparo

cmarin@milenio.com