El asalto a la razón

Para espantar el sueño

Alguien de su enorme audiencia en Radio Fórmula le pidió el viernes a Joaquín López-Dóriga su opinión acerca de la machacona queja de Joaquín Guzmán Loera porque se le despierta cada cuatro horas para el pase de lista.

Palabras más o menos, el periodista respondió preguntando, a su vez, ¿como a cuántas personas ese sujeto habrá quitado el sueño?

La cifra es incalculable, pero si se estiman 60 mil víctimas letales de la narcoviolencia en el sexenio anterior (o 100 mil, según dicen otros), más los acumulados en el actual, suman decenas de miles quienes han perdido el sueño por algún pariente asesinado, o por los corrosivos efectos familiares del tráfico y consumo de drogas (sin contar delitos asociados como extorsión, secuestro y trata de personas).

Tiene razón el comisionado Renato Sales cuando alerta contra la victimización del señor Guzmán Loera.

Quienes le hacen el juego se antojan capaces de apoyar a quien demanda a su golpeado por haberle lastimado el puño con la mejilla.

 

cmarin@milenio.com