El asalto a la razón

Deudos y asociaciones delictuosas

Desde hace ya dos años y siete meses, los padres de Los 43 demandan “justicia” pero descalifican las investigaciones de la PGR, pese a que nadie más haya descubierto ni sustentado una conclusión distinta a la “verdad histórica” que abominan: que sus hijos fueron levantados por policías municipales y entregados a una banda de narcotraficantes que los asesinó y quemó los restos de muchos o todos en el basurero de Cocula.

Y aunque en sus marchas y otras demostraciones públicas los han acompañado acelerados de la CNTE, normalistas rurales y aprovechados del dolor ajeno que piden otras cosas, ayer lo hicieron asociados a un grupo de choque que intentó, en una oficina equivocada, hacerse de Tomás Zerón.

El ex director de la Agencia de Investigación Criminal se salvó de ser agredido y hasta linchado por esos delincuentes.

Ingratos, pues, tienen en la mira a quien le debieran agradecer la diligencia policiaca en el río San Juan, la misma, precisamente, que derivó en que se sepa lo que le pasó a sus hijos.

cmarin@milenio.com