El asalto a la razón

El caso Alondra visto al revés

Luego de un año de búsqueda con investigadores privados, el 4 de junio de 2013, en un colegio de la ciudad de Chicago, fueron localizados los hijos, de siete y ocho años, de Ruth Villegas Medellín, cuyo ex marido Carlos Martínez Ramírez (reconocido experto en medicina nuclear molecular), mediante maniobras en tribunales del DF, la había despojado de la custodia de los niños y los sustrajo de México de manera clandestina, y de la misma manera los introdujo en Estados Unidos.

El desenlace resultó feliz para la madre, y el padre fue capturado por la Interpol en Montevideo.

Si Dorotea García hubiera resultado ser la madre de Alondra, cuya restitución reclamaba desde hace ocho años, ¿quién estaría hoy pataleando por la actuación de la Interpol y de la juez?

Roberto Campa, ahora subsecretario de Derechos Humanos, debe saber:

El Convenio de La Haya sobre los Aspectos Civiles de la Sustracción Internacional de Menores determina la restitución inmediata de un menor que haya sido raptado por alguno de los padres, lo cual, por fortuna, con Alondra no sucedió.

 

cmarin@milenio.com