El asalto a la razón

Pero qué canija necesidad

El boletín en que se anunció la suspensión (por tiempo indefinido) del proceso de evaluación del profesorado para el ingreso, promoción y permanencia en educación básica y media pudo ser lo que se quiera, pero de ninguna manera un acto de autoridad jurídicamente fundado.

No siéndolo, a ese comunicado le faltó la sencilla explicación que dio ayer el secretario de Educación, Emilio Chuayffet: razones técnicas (falta de conectividad, equipos y lugares que debieron destinar “diversas autoridades locales”), así como evidentes “consideraciones políticas” (de “extrema prudencia”) ante la inminencia de las elecciones.

Didáctico, Chuayffet sustentó punto por punto la procedencia de la dichosa suspensión, lo cual no implicó cancelar, sino diferir… ¡y que finalmente no será diferido!

Inútil suspensión indefinida, porque los procesos de evaluación, prometió, “se desarrollarán normalmente, como estaban previstos…”.

De la innecesaria confusión a la tranquilizadora precisión: la reforma va.


cmarin@milenio.com