El asalto a la razón

Los adioses de Luis González de Alba

Al amanecer de ayer, el admirado y amado Luis lanzó el último tuit de su vida:

Isla de Poros, Grecia, desde Villa Nikki. Yo esperándote en Poros, junto con fotos de sí mismo (joven, guapo, atlético), de su añorada ínsula del Egeo y el hermoso canto hebreo (Salmo 71 de David) No me abandones.

Aún en su cama, en una hora pendiente de precisar, se sorrajó un pistoletazo.

La noche previa mandó para MILENIO (de ayer), su texto postrero Podemos adivinar el futuro:

“… Cuando se publique será domingo 2 de octubre. Habrá una manifestación de chavos que no saben qué es lo que no se olvida porque ya lo olvidaron o nunca lo han sabido…”, escribió.

Y refiriéndose a quienes hoy ven “represión” en lo que sea que reditúe (Ayotzinapa y Nochixtlán incluidos), remató con uno de sus más recientes y tercos reclamos:

“¿Te habrán arrebatado la Medalla Belisario Domínguez, Gonzalo Rivas Cámara, que salvaste cientos de vidas a costa de la tuya?”.

Aguilar Camín define con exactitud el punto final que se puso quien honró tanto a la izquierda racional: cometió “el último acto de su salvaje libertad…”.

cmarin@milenio.com