El asalto a la razón

Yarrington, presunto inocente

Sus abogados afirman que Tomás Yarrington salió de Estados Unidos en febrero de este año, no como “prófugo de la justicia”, sino porque se le notificó que su visa había expirado.

Hoy se sabe que, sospechosistamente, dos o tres meses después de que abandonó ese país comenzó a ser buscado por supuestos lazos criminales.

A quienes basta un señalamiento acusatorio para levantar hogueras, hay que recordarles que sobre Yarrington pesa en México desde el sexenio pasado una orden de captura fundada en una desconfiable averiguación de la Subprocuraduría Especializada contra tres ex gobernadores del mismo estado: Manuel Cavazos, Yarrington y Eugenio Hernández (todos del PRI).

Cavazos es senador de su entidad por segunda vez y Hernández acaba de estar (24 de noviembre) como invitado especial en el informe del gobernador Egidio Torre.

La de la SEIDO fue una indagación basada en testigos protegidos (incluido el siniestro y desacreditado Jennifer del caso de los generales), por lo que a Yarrington es aplicable la canija presunción de inocencia…