El asalto a la razón

Vandalismo y gobernabilidad

En vísperas de concluir su brillante gestión, el rector de la UNAM, José Narro, no rehuyó (El asalto... de anoche en MILENIO Tv) abordar un problema tan focalizado que se ha vuelto casi imperceptible, pero que priva de un magnífico espacio a la comunidad académica y estudiantil en Ciudad Universitaria: el auditorio Justo Sierra.

Llamado Che Guevara desde 1968 (a propuesta de Luis González de Alba), el recinto, secuestrado en la fascistoide huelga de abril de 1999 a febrero de 2000, no fue recuperado en los ocho años de su rectorado porque "hay cosas que uno tiene que equilibrar en la toma de decisiones (...). Sé que los ocupantes no deberían estar ahí, pero uno tiene que procurar no poner en riesgo la normalidad de la vida universitaria...".

Razones como esa y muchas otras deben estar detrás de que la policía de Guerrero haya presentado ayer, no ante el Ministerio Público, sino en Derechos Humanos, a los belicosos estudiantes detenidos en flagrancia de otro secuestro de autobuses (tienen retenidos casi 90 vehículos) y una pipa doble repleta... ¡de gasolina!


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