El asalto a la razón

Tiro por la tribuna

Ante la explicación del coordinador de la bancada del PRI, Manlio Fabio Beltrones, de por qué la mayoría decidió que el pleno (“única y definitiva autoridad de la Cámara de Diputados; el trámite legal y constitucional lo resuelve este pleno”) determinara sobre el dictamen senatorial de la reforma energética sin someterlo antes a las comisiones implicadas, y para intentar impedir que esto sucediera, a su par de los perredistas, Silvano Aureoles, no le quedó más que aventurar un sofisma: así sucede, alegó, con otros dictámenes, “pero lo de hoy es lo que pone en juego el destino del país…”.

Trascendental sin duda es la reforma a los artículos 25, 27 y 28, pero hay muchos otros, entre los restantes 133 que comprende la Constitución, tan determinantes o más que esos tres para el futuro de México.

Hasta la mañana de ayer, Beltrones pensaba inclusive en la posibilidad de que el proceso en la Cámara de Diputados pudiera requerir de un periodo extraordinario de sesiones.

Ignorante o desdeñosa de la Constitución, la minoría tomatribunas facilitó un fast track inobjetable.

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