El asalto a la razón

Terremoto, huracán y... diputados

La crisis humanitaria que no ha superado Haití desde el terremoto de 2010, agudizada por el huracán Matthew, motivó a la Universidad del Pedregal a coordinarse con la embajada en México, a fin de recabar ayuda para los desventurados.

Entre lo que la institución consiguió fue que la fracción del PRD propusiera, y se aprobara en la Cámara de Diputados, un punto de acuerdo para donar un día de salario.

Sin embargo, a sugerencia de los panistas, la Junta de Coordinación Política dividió la ayuda: 50 por ciento para el problema migratorio del gobierno federal con los haitianos de paso rumbo a Estados Unidos y 50 por ciento para los damnificados que sobreviven en Haití.

Miserable uso de los jodidos, tergiversando el principio elemental (Yuma en Italia) de etiquetar la ayuda para lo que va destinada, y no para el oportunismo político.

Garante de la transparencia y de que los recursos lleguen de verdad a los necesitados en Haití, la universidad no merece ser utilizada como pretenden los grillos en San Lázaro.

cmarin@milenio.com