El asalto a la razón

Quedó el calumniador a la intemperie

Cae más pronto un hablador que un cojo: los dichos de David Mendoza, siendo vocero del PRD capitalino, sobre presuntos actos delincuenciales a cargo de la corriente de la diputada Dione Anguiano y del procurador social del DF, Alfredo Hernández, resultaron falsos.

Ayer, ante el Ministerio Público, negó tener pruebas (Ángel Bolaños en La Jornada del domingo) acerca de supuestas extorsiones a cargo de “gente armada” en dos colonias de Iztapalapa.

De manera convincente, la asambleísta Anguiano desmiente cualquier nexo criminal y refiere que el dirigente del PRD en el DF, Raúl Flores, declaró desde hace una semana que el hoy ex vocero había hablado “a título personal”.

El propio calumniador publicó ayer un desplegado en el que reconoce: “No tengo, no poseo ni puedo aportar mayor información sobre este tema…”.

A diferencia de la Procuraduría guerrerense frente a viejas acusaciones públicas contra el fugado alcalde de Iguala, la del DF no se hizo guaje, y quedan limpios los nombres de Dione Anguiano y Alfredo Hernández.

Confirmado: lo periodístico es más verosímil que verdadero.

 

cmarin@milenio.com