El asalto a la razón

¿Programa complacencias?

El recordatorio de que 98 por ciento de los crímenes en México se queda sin resolver, hecho ayer por el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, basta para celebrar que se hayan abierto las puertas al escrutinio internacional.

La tunda que le han puesto al gobierno en sus tres niveles; a sus dependencias, procuradurías, policías y hasta a las fuerzas armadas es inclusive leve frente a lo que puede concluirse en temas como impartición de justicia, seguridad pública o deshonestidad en el servicio público.

Bien, pues, que el Alto Comisionado diga lo que su visita le hace pensar.

Lamentable, sin embargo, que recomiende las entrevistas que pretenden los expertos independientes de la Comisión Interamericana con los militares del 27 Batallón de Iguala porque, salvo indicios firmes o evidencias (certeza clara y manifiesta de la que no se puede dudar) en contrario, su papel nada tuvo que ver con el asesinato de los normalistas y la investigación de la PGR parece caer en el pinche 2 por ciento de delitos que sí se resuelven.


cmarin@milenio.com