El asalto a la razón

Patadas de ahogado en Oaxaca

La toma de las oficinas del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca por la retardataria sección 22 es tan temeraria y hazañosa como la de quien toma su café o su asiento.

Con la suerte echada en la Suprema Corte de Justicia, lo de ayer se parece más al estertor de un moribundo.

Propiedad virtual de esa facción magisterial, el Ieppo fue regalo, en 1992, del entonces gobernador Heladio Ramírez López, impulsor inicial y decisivo del mayor atentado gremial contra la niñez que viene siendo tolerado por las subsecuentes autoridades locales y federales.

Casi desde aquel año la 22 exigió y obtuvo las instalaciones hoy tomadas, y se alzó con la designación de los titulares pero, justo es reconocerlo, el gobernador actual, Gabino Cué, se atrevió en octubre de 2014 a nombrar un director de su confianza, Moisés Robles Cruz, quien sin embargo tiene todas las de perder: la CNTE detenta 11 de los 15 principales puestos ejecutivos.

Toma, pues, pero de otro día de asueto. O más propiamente, una despreciable tomadura de pelo.

 

cmarin@milenio.com