El asalto a la razón

Un PRD sin caciques ni "papás"

Tuve el presentimiento de algo fatal…, pudo ser la música de fondo ayer cuando en radio, con Joaquín López-Dóriga, el ingeniero dijo al periodista que podía estar equivocado al dar por seguro a Cuauhtémoc Cárdenas en la próxima dirigencia nacional del PRD.

Congruente con su trayectoria como opositor, el fundador del partido resolvió salvaguardar su emblemático apellido y su trascendental papel en la democratización de México:

“Lo he pensado seriamente y estimo que ésta debe ser una oportunidad para otros…”, dijo por la noche, durante la inauguración del Congreso Nacional perredista.

Y, generoso, dijo también que Carlos Navarrete, Carlos Sotelo y Marcelo Ebrard son buenos precandidatos.

Con su declinación, el PRD pierde la oportunidad de contar con un liderazgo irreprochable que le permita reencauzarse y dejar de ser una confederación de tribus.

Sin Cárdenas, los líderes de las ya muy desgreñadas facciones tienen, sin embargo, la magnífica oportunidad de demostrar que no requieren de papás para lograr la unidad que le urge a lo mejor de la izquierda nacional.

cmarin@milenio.com