El asalto a la razón

Miserables con uniforme

El video no requiere interpretación, y menos cuando la Sedena y la PGR lo reconocen verdadero: tres "servidores públicos" (dos de ellos mujeres) torturando a una detenida.

¿Los victimarios?: un capitán, una soldado raso y una policía federal.

A la sometida (sujetada de manos a la espalda), sentada en el piso y encapuchada, se le apunta en la cabeza con el cañón de un arma larga ejerciendo presión y, junto con los gemidos de la torturada, se escucha el aderezo de la criminal intimidación: "¿Ya te acordaste?, ¿quieres más bolsa?, ¿quieres agüita?, ¿quieres toques...?"

Presta, la mujer con atuendo de policía federal tiene lista una bolsa transparente de plástico y al menos en dos ocasiones "juega" a asfixiar a la detenida, que termina semiahogada en el suelo.

Los miserables del trío no son los únicos de las instituciones implicadas que cometen el delito de tortura, pero quedaron éstos atrapados y sin salida en un video.

Tres criminales que traicionan al resto de sus compañeros: más de 170 mil en el Ejército y casi 37 mil de la Policía Federal que, en su mayoría, son gente de bien.

cmarin@milenio.com