El asalto a la razón

Michoacán: de lo perdido lo hallado

Juan Pablo Becerra-Acosta, enviado recurrente de MILENIO a Michoacán, reconstruye en estas páginas la explosiva jornada del sábado en Apatzingán, mezclando su información reporteril con la óptica de policías federales y soldados que capotearon la fallida “liberación” de la cabecera municipal por parte de un millar de los autodefensas que han brotado en cinco municipios de Tierra Caliente.

De su narración sobresale la participación, por lo visto fugaz, de una veintena de esos civiles (desarmados previamente por el Ejército) en puestos de revisión militar con el propósito único de señalar a integrantes de la organización delincuencial que juzgan responsables de la desgracia que sufre la sociedad michoacana: Los caballeros templarios.

En el gobierno federal hay el convencimiento de que algunos de los grupos de autodefensa responden a intereses de la banda Jalisco nueva generación.

Alivia saber por Juan Pablo que “no habrá gente de otros municipios en los retenes militares” porque Michoacán, de estado fallido, se convertiría en polvorín.