El asalto a la razón

"Manque mi pegues, ti quero…"

En agosto, precandidato aún a la dirigencia del PRD, Agustín Basave dejó asomar su propensión al castigo, sino fatal que caracteriza al partido que encabeza desde hace una semana.

Refiriéndose a lo que supone partidos “de izquierda”, dijo:

“Sé que han manifestado algunos su deseo de ir solos (a las elecciones del año venidero); de no ir con nadie. Haremos un intento más...”.

Y reveló que el Consejo Nacional había creado una comisión especial (obviamente ilusa y temeraria) para “ir a hablar con Morena en particular, y plantearle la alianza”.

Ayer por fin pareció darse cuenta de que no.

Síndrome de Estocolmo es la reacción psicológica de víctimas de secuestro, violación o cualquier imposición contra la voluntad, en que los afectados llegan a establecer un sólido vínculo, y hasta relaciones de complicidad, con el victimario.

Ya desde 2006, cuando Andrés Manuel López Obrador engendró sus contraproducentes “redes ciudadanas”, usaba al PRD como pañuelo desechable.

Imaginar alianzas de morenos con perredistas es tan absurdo como concederle a ese partido conservador y caciquil categoría de “izquierda”.

 

cmarin@milenio.com